Llorona de azul celeste

Me parece que insisto demasiado en que soy una niña
pero es que si me vierais de verdad, 
soy tan pequeñita
y no solo en las fotos de grupo, digo,
quiero decir en general, 
pequeñita como un garbanzo
y llorona de azul celeste
miedosa de arañas y aeropuertos
de adioses, digo, 
quiero decir en general, 
y a veces hasta de hasta luegos.

Soy niña y soy mayor,
y me envuelvo en libros viejos
y en cosas de mayores
luchas, humo de cigarro, blues, dentelladas
como si todo eso fuese conmigo
como si no fuese pequeñita de noche, 
como si no necesitase no estar sola
como si me gustasen la oscuridad y el silencio
y las palabras que llegan como muy lejanas
y no hacen ni eco. 

Hay días de azul celeste 
en los que me siento más niña,
más pequeñita y más llorona
y me pican los ojos 
y no me sirven los tacones
ni las palabras ordenadas de mis libros viejos
y hay como un hueco en mi camita
y en la bañera blanca vacía
y en el gotelé
y yo qué sé,
digo, 
quiero decir en general.









3 Responses so far.

  1. P. says:

    Los pliegues de una cama están llenos de escondites.

  2. gato says:

    Dan unas incontenibles ganas de acunar entre los brazos esos versos. Es una cuestión como de... "ternurita".

  3. Annie says:

    Genial, me encantan los textos, ya te dije :)

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