Siento no poder escribir tanto como debería. No es una disculpa al blog, es una disculpa a mí misma. Siento haberme aprendido tantas frases que se me han escapado ya entre los dedos al escribirlas en la hoja de examen y se han ido tatuadas en él. Siento haberme aprendido tantas guerras, revoluciones y constituciones, tantas características, biografías, temas, estilos, obras, construcciones que destruyen mis propios cimientos. Cuando tenga la esquina de una hoja libre y cinco minutos escribiré. Escribiré la historia de la niña con cuello de Botticelli cuya vida se repetía en bucle día tras día en una cárcel de yeso y tiza. Escribiré los viernes de Claudinita esperando a Claudinito en el sofá con una taza de café con leche entre las manos para que no se le cierren los ojos. Escribiré a Ginebra haciendo el amor como si no hubiese mañana. Escribiré a Maurice llorando y escribiré a Alba escribiendo todo esto. Cuando tenga tiempo. Cuando no tenga tanto sueño...

Leave a Reply

¡Muchísimas gracias!