Fiebre, otra vez.

Desde la ventana con doble cristal de mi torre de ladrillo viejo veo sin lentillas las luces de la ciudad parpadear como las llamitas alineadas de una tarta de cumpleaños. ¿Volverás a buscarme?
Prometo que te abrazaré para que te arda hasta la última célula de piel bajo las sábanas, y que cuando abras la puerta para irte, te volveré a poner un trozo de pastel entre los labios.

4 Responses so far.

  1. Wendy says:

    me gustaria que me buscaran

  2. says:

    ...es bonito ver cómo evolucionan los cuentos de princesas sin princesas. Muy bonito :)

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¡Muchísimas gracias!