Un cartel de neon rosa donde ponia "Russian Red"

Siguiendo una estela de patillas, botas marrones y camisetas a cuadros era bastante fácil encontrar el concierto, y aunque bajamos una parada antes por equivocación y acabamos en mitad de la nada (también llamado Valdespartera), nos dedicamos a dejarnos llevar por el viento y este nos llevó hasta Russian Red. Literalmente.

Después de dos horas y media de siesta (bien merecida), la verdad es que sólo pensaba en tomarme un gran cappuchino con el señor Oso mientras veíamos los nuevos capítulos de TBBT, así que ni se me pasó por la cabeza ponerme a cargar la cámara. Fallo. Aun así, tenía que inmortalizar a Lourdes y su vestidito plateado sesentero (que sólo le puede quedar bien a ella). Entre oso y yo conseguimos algunas fotos con su móvil, gracias a que nos anclamos en segunda fila como si estuviésemos en la del súper y de ahí no nos movieron ni todas las adolescentes gritonas juntas. Lo cual, por cierto, es todo un logro para alguien que a duras penas pasa del metro y medio (en realidad tengo que decir que fue gracias a oso, qué narices). 

Evidentemente la calidad no supera la de la enorme Canon que tenía el chico de mi izquierda (qué orgasmo de cámara), pero menos da una piedra y oye, sale Lourdes bailando. Yo estoy satisfecha.
Gracias otra vez por dejarte llevar por el viento conmigo, oso.











































PD: Una cosita más: ¿por qué las fiestas del Pilar no pueden ser en verano? ¡Coño, qué frío!

One Response so far.

  1. ¡Qué cerquita estuviste! Yo un poco más atrás.
    Jodido el frío, jodido el cierzo, jodida nada (also known as Valdespartera). Pero era Russian Red y todo mereció la pena.

    Un beso!

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¡Muchísimas gracias!